Tras el histórico sistema frontal que descargó 380 mm de agua en Corral, un equipo de especialistas de la UACh, UNAB y Cigiden R+ se desplegó en terreno. Combinando geología, arquitectura, ecología y tecnología de drones, los investigadores realizan un levantamiento cartográfico para complementar el catastro oficial de daños.
El pasado martes 7 de julio, la comuna de Corral se convirtió en el epicentro de un temporal sin precedentes en la Región de Los Ríos. Un agresivo sistema frontal descargó cifras históricas en la zona, registrándose hasta 380 mm de agua en apenas 36 horas en Corral y más de 210 mm en la vecina Valdivia. La inusual fuerza del evento colapsó colectores de agua lluvia, cortó las captaciones de agua potable en el estero El Boldo, e inundó por completo el casco histórico y zonas como Corral Bajo y la quebrada Yerbas Buenas. El agua y el lodo bajaron con violencia desde los cerros, provocando aluviones y remociones en masa que dañaron gravemente cerca de 40 viviendas y forzaron la declaración de Alerta Amarilla.
Un frente científico e interdisciplinario ante la emergencia
Lejos de quedarse en el análisis de oficina, un equipo de especialistas de la Universidad Austral de Chile (UACh), la Universidad Andrés Bello y el Centro de Investigación Interdisciplinaria en Riesgo, Resiliencia y Recuperación ante Desastres Cigiden R+, se trasladó directamente al fango de la catástrofe.
La respuesta de esta delegación destaca por su enfoque interdisciplinario, una mirada clave que cruza la geología, la arquitectura, la biología y la medicina veterinaria para abordar la emergencia de forma integral. El equipo está conformado por Paula Villagra, arquitecta y académica UACh, especialista en resiliencia comunitaria y urbana, cuyo trabajo se enfoca en diagnósticos territoriales integrales para la planificación segura de las ciudades; Juan González-Carrasco, académico UNAB, oceanógrafo y doctor en geología, especialista en evaluación de riesgos de inundación y el diseño de sistemas de alertas tempranas, Mauricio Soto, Doctor en ciencias biológicas e investigador del Laboratorio de Ecología Conductual y Conservación (LECC) de la UACh y Petra Hochfärfer, médica veterinaria y especialista en biodiversidad local.
Drones y mapeo: Visibilizando las zonas rurales que el mapa oficial olvida
Uno de los principales objetivos del operativo liderado por Villagra es complementar el catastro oficial de daños de la Municipalidad de Corral. Durante la emergencia, los equipos estándar de evaluación suelen enfocarse en las áreas densamente pobladas, dejando de lado los sectores rurales, que quedan incomunicados y fuera de los registros inmediatos.
Para revertir esto, Mauricio Soto y Petra Hochfarber –ambos experimentados pilotos de dron– recorrieron las quebradas y laderas afectadas realizando un levantamiento georreferenciado y fotogrametría de alta resolución.
Esta tecnología de mapeo aéreo no solo permite cuantificar con exactitud cuánta tierra se movilizó y estimar los daños estructurales desde una escala macro, sino que además facilita el estudio de microcuencas para entender las causas físicas del colapso del cerro.
“Lo preventivo es tener identificadas estas zonas con potencial de activación, como quebradas o sectores con alta pendiente, para anticipar que este tipo de eventos podría ocurrir y, de esa manera, adoptar medidas preventivas o de evacuación”, señaló la investigadora.
La crisis silenciosa: El impacto en la fauna y la salud pública
Desde la perspectiva ecológica, el desastre no termina cuando para de llover. Petra Hochfarber alertó sobre un impacto invisible pero latente: las inundaciones y el lodo destruyeron los hábitats, zonas de refugio y alimentación de múltiples especies de fauna local.
El desplazamiento forzado de estas especies no solo atenta contra la biodiversidad del sector costero, sino que genera una alerta sanitaria inmediata. La pérdida de sus madrigueras naturales suele empujar a roedores y vectores silvestres hacia los perímetros urbanos secos, aumentando el riesgo de transmisión de enfermedades zoonóticas a la población de Corral Bajo. De ahí la urgencia de iniciar planes de monitoreo post-catástrofe.
Cartografía para salvar vidas: Alianza con el municipio
El levantamiento cartográfico realizado permitirá complementar el catastro oficial de daños del Municipio de Corral, institución con la que el laboratorio de Villagra (Prulab) sostiene una estrecha alianza de trabajo en planificación urbana y resiliencia climática.
El jefe del operativo municipal de emergencia, Jorge Bustos, valoró profundamente la llegada de este equipo científico en terreno. En sus palabras, contar con datos georreferenciados y modelos geológicos de las pendientes y quebradas susceptibles de activarse es la única herramienta real para anticipar zonas críticas y diseñar vías de evacuación preventivas eficientes.
