El investigador CIGIDEN, Patricio Winckler, junto a otros científicos descubrieron las características de las marejadas de fines del año pasado, el cual se considera el evento más grande registrado durante el verano en los últimos 40 años. Por otro lado, este invierno habrá marejadas, pero que provienen del Pacífico Sur.
Por Gabriela Cortés Villarroel, periodista de la Unidad de vinculación, educación y divulgación de CIGIDEN (gabriela.cortes@cigiden.cl)
Las marejadas son un fenómeno natural que se desarrolla en el océano pero, por temporada, suelen ser distintas según la fuente desde donde se propaguen, afectando principalmente a la infraestructura costera, a los turistas y al equipamiento urbano. Pero ¿cuál es la diferencia entre las marejadas de invierno con las de verano?.
A raíz del evento que presenciamos a fines de diciembre del año pasado, el investigador CIGIDEN y académico de la Universidad de Valparaíso, Patricio Winckler, publicó en la revista “Natural Hazards” la investigación “Marejadas del Pacífico Norte de finales de diciembre 2024 en las costas de América del Sur” (The late December 2024 North Pacific swells on South American coasts) para detallar las características de estas “famosas” marejadas que nos despidieron del año 2024.
El viaje de las olas desde el hemisferio norte
Las marejadas de verano viajan miles de kilómetros desde el hemisferio norte hasta llegar a las costas de América del Sur. Las de diciembre no solo afectaron a Chile, sino que también a Colombia, Ecuador y Perú. Winckler explica que “las marejadas de diciembre de 2024, corresponden al evento más grande registrado durante el verano en los últimos 40 años”.
El experto detalla que en el lugar de generación -a medio camino, entre Japón y Estados Unidos- “los vientos alcanzaron del orden de 110 kilómetros por hora en una región de alrededor de 1000 kilómetros y las olas llegaron casi a 20 metros de altura – la altura equivalente a un edificio de 6 pisos- , lo que explica la gran intensidad con que se sintieron en Chile”.
Los expertos analizaron registros instrumentales de mareógrafos y boyas de oleaje, pronósticos de oleaje e información anecdótica de redes sociales y periódicos digitales, cubriendo los cuatro países de la costa oeste de Sudamérica. Asimismo, el estudio comparó los efectos en dos bahías cercanas: Mejillones y Antofagasta, para explicar por qué la primera experimentó daños significativos, en tanto que la segunda prácticamente no fue afectada.
Marejadas de invierno
Las marejadas de verano son muy diferentes a las de invierno, pues las segundas responden a “mecanismos locales de generación frente a las costas de Chile”, detalla el experto.
El estudio reporta muertes por ahogamiento y accidentes en la costa durante este evento, a pesar de que la alerta de marejadas había sido emitida con anticipación en Chile, Perú, Ecuador y Colombia. Esto demuestra que, aunque los sistemas de pronóstico funcionaron, la percepción de riesgo en la población sigue siendo baja y se necesitan mejores estrategias de comunicación y educación.
Imagen de portada: Representación ilustrativa de las marejadas de diciembre 2024, creada con IA y basada en imágenes reales.
